Me decía no hace muchos días Dino
Salvoldi, uno de los técnicos de la exitosa selección azzurra, que Italia no
tenía tanto dinero como parece. No lo sé, pero el rendimiento que le saca a cada
euro que invierte está fuera de toda duda. Y el reciente Campeonato del
Mundo junior de Heusden-Zolder fue el mejor ejemplo, al imponerse en el
medallero por tercera vez en cuatro años, con ocho medallas de oro, seis de
plata y dos de bronce, para un total de dieciséis metales.
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Las dos cuaretetas italianas, junto a Campana y Ghireli en un jueves de lujo para los 'azzuri'. Foto: FCI |
Lo mejor de los ‘azzurri’ no es su profundidad, sino su extensión: hoy en día ya brillan en todas las disciplinas e incluso son capaces de dar recitales como los vividos el jueves o el domingo, días en los que sólo se les escapó un oro. Basándose de nuevo en la persecución por equipos, con Nicola Padovan, Ruben Ferrari, Paolo Marangon, Alberto Veglia y Lorenzo Ceccarello, el primero de ellos repetía en la madison junto a Jacopo Vendramin, que no entraba en la cuarteta pero ganaba la eliminación. Matteo Maggioni también se llevaba un ‘arco iris’ al imponerse en la puntuación.
Para la cuarteta femenina,
esta vez ‘sólo’ hubo un bronce, pero también tuvieron una protagonista
estelar en Agata Campana, segunda en el scratch, ganadora de la eliminación
y de la madison, junto a Matilde Rossignoli. Y en las pruebas de velocidad
también se dejaron ver con sendos ‘arco iris’ para Matteo Ghirelli, en el
kilómetro, y Maya Ferrante, en el keirin, aunque en estas pruebas los
grandes protagonistas fueron otros.
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| Montaje con la firma de los dos hermanos. Instagram AN |
Rusia ya destaca en las pruebas por equiposPrincipalmente la selección
rusa, que aún figura como AIN, pero ya aparece en el medallero, en la segunda
posición con 14 medallas (5, 3 y 6) y con dos significativos oros en las
velocidades por equipos. Y es que por primera vez desde que se promulgaron
las sanciones, podíamos ver a equipos rusos en los velódromos, evidenciando
su potencial… y la injusticia cometida con ellos por tantos años de ausencia.
Veronika Solozobova, Anastasiya
Pershina y Viktoriia Luchina lo evidenciaban ganando la prueba femenina en la
que establecieron un nuevo récord del mundo (48.759), con la primera de
ellas ganando también la individual, aunque quizá lo más emotivo de los
Campeonatos fue el doblete de los hermanos Angelina Novolodskaya y Rostislav
Novolodskii, ganando los dos ómnium con un día de diferencia, algo que
estuvo a punto de suceder en el Europeo y que ahora lo lograban. Por su fuera
poco, una ciclista hasta poco ‘castigada’ como la bielorrusa Angelina Shastak
se llevaba el kilómetro y conseguía también batir el récord del mundo en
esta distancia (1:06.893).
Gran Bretaña ocupaba la
tercera plaza en el medallero, con tres oros, el de la persecución por
equipos femenina y los dos de Ioan Hepburn, que hacía un doblete histórico
en velocidad y keirin (con la plata además en la prueba por tríos). Una
relación de ‘arco iris’ que completaba el alemán Raul Esch en el scratch, la estadounidense
Emma Jimenez Palos, en esta misma prueba -aunque mereció alguno más-, la canadiense Eve Buczkowski, en puntuación,
y la francesa Zoe Bihan, que por dos veces batía el récord del mundo en su
camino hacia el oro (3:28.218) en una persecución de muchísimo nivel.
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| Hepburn, el mejor velocista. British Cycling |
Y un dato curioso, pero que debe
mover a la reflexión: de las 66 medallas en juego, solamente ocho viajaron
fuera de Europa, con exiguos balances para países como Nueva Zelanda -una
plata- y Australia -un bronce-. En cuanto a España, el consabido bronce de
Adriana Vargas en la eliminación, que sabe a poco, y sobre el que ya hablaremos
cuando analicemos esta temporada sobre la cual deberíamos enlazar con el
párrafo inicial en lo referido a los recursos disponibles.
Visto y no visto
Esto fue lo que se vivió en el
velódromo, porque fuera de él desgraciadamente poca información trascendió.
No solamente por la incomprensible e injustificable decisión de no
retransmitir el Campeonato, algo que debería haber revertido la UCI,
que para algo es la ‘propietaria’ del evento, sino por la escasísima
información proporcionada, fuera de algunas publicaciones y reels en
Instagram que nunca deben ser el elemento fundamental en el apartado noticioso,
sino algo complementario de otros elementos…. que brillaron por su ausencia.
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| Nunca con tan poco se consiguió tanto. Millón de gracias |
Por ejemplo, apenas hubo
fotografías en redes de los momentos más importantes de los Campeonatos -las victorias y los podios-, con una selección de imágenes nada significativas, y en algún caso con sospechosas carencias, en lo informativo e incluso
obviando algunos elementos noticiosos o emotivos ‘per se’ como los tres récords
del mundo batidos o la imagen de los dos hermanos rusos campeones, que les
pasaron totalmente de lado. Por cierto, muchas Federaciones participantes
también tuvieron bastantes lagunas informativas, no sé si a causa de las
carencias de la UCI o porque se haya convertido en una tendencia no prestar
atención a este evento. En todo caso, sí hubo otras que funcionaron lo
suficientemente bien como para paliarlo, destacando sobre todo a la Federación
Rusa con su canal de Telegram.
Como ya dije en su momento, gracias
a la familia de Minnie Collins y al Levin Cycling Club pudimos tener los últimos días una
retransmisión en Facebook bastante sencilla, pero tremendamente efectiva.
Con poco más, en medios y en coste, se puede cubrir de forma eficaz y sobre
todo digna un evento como un Mundial.
En TrackPiste ya hemos escrito varios post sobre este tema, y no descarto redactar otro más en los próximos días, pero si resultamos demasiado poco para que nos
tomen en cuenta, basta simplemente con fijarse e imitar cómo lo hace la UEC
en sus eventos. Como de la noche al día, y con bastante menos ínfulas.