El termino agridulce cobra pleno significado cuando hablamos
de la temporada pasada del mallorquín Joan Roca. En su primer año como
sub23 se proclamaba doble campeón de España de ómnium y madison, en
febrero; en agosto, tenía que poner fin a la temporada de carretera precipitadamente
al diagnosticársele el virus de Epstein-Barr, con lo que no podía rematar
esa oportunidad como ‘stagiaire’ del Arabay-Baleares con la vista puesta en el
profesionalismo.
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| Doble campeón de España en Galapagar. Foto: Fed. Española |
“El año empezó muy bien, es cierto. El Campeonato de
España, el primero en la categoría, era un objetivo importante para mí. Me lo preparé
muy bien y tuve la suerte de no tener ningún percance. Y es que cuando te
cuidas bien, haces entrenos fuertes y te acompaña la suerte y no tienes ningún
infortunio en la preparación como catarros o lesiones, es cuando lo puedes dar
todo”, resume.
Y de Galapagar salió con los dos títulos y sobre todo con
bastante moral para preparar la temporada de carretera. “No se me dio mal,
gané una etapa en Castellón y me vi bien en muchas carreras”. De esta forma
se ganó esa oportunidad de correr como ‘stagiaire’ en la Vuelta a Portugal.
Pero antes quedaba el Campeonato de Europa sub23, en Anadia. Allí comenzaron a
torcerse las cosas.
“Nada más llegar fueron los primeros síntomas, que
coincidieron con la fase viral. Parecía un catarro fuerte. Pero pasada esa
primera fase, seguía sin mejorar. Y en la Vuelta a Portugal, pasó lo que pasó. No
pude aprovechar la oportunidad y fue algo muy duro para mí. Me hice las
analísticas y se confirmó el peor pronóstico”, nos cuenta sobre ese verano.
“Terminé la temporada mucho antes de lo que había pensado. Y aunque veía que se
me acababa esa opción de ser profesional, ahora lo pienso y no fue tan grave.
Era mi primera temporada y peor habría sido que me hubiera sucedido este año”.
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| En el Europeo de Anadia. La enfermedad ya estaba en su fase viral. Foto RM |
Volviendo a la enfermedad, “estuve cinco meses. Sin embargo,
como juvenil ya pasé algo parecido, con un citomegalovirus, y me ayudó a
superarlo mentalmente, porque sabía que era cuestión de paciencia, de no
tener prisa en volver a la bicicleta, aunque veas que es muy duro que no puedes
dar ni un paseo”. Precisamente en esas pequeñas cosas es donde comenzó a notar
que superaba la enfermedad. “Ver que ya puedes hacer las tareas domésticas sin
tantas dificultades. En noviembre comencé a entrenar, pero poco a poco,
primero media hora y luego una hora. Pero sin precipitarme, porque el virus
podía estar latente y tener una recaída que hubiera sido peor”, reconoce.
De esta forma, decidió saltarse el Campeonato de España de ómnium
y madison. “Cuando comencé a entrenar, vi con mi entrenador que era un poco pronto,
por lo que decidimos no acudir, aunque me hubiera gustado porque se corría
en casa. Eso sí, he tenido la suerte de coger la forma muy pronto y ya
estoy empezando a conseguir buenos resultados”, aunque aún no haya llegado esa gran victoria, que estamos seguros de que no tardará.
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| En la Clásica Guadiana terminó en el podio. Instagram JR |
Una temporada que también comenzaba con una mala noticia, la
desaparición del Arabay-Baleares continental, con el que podría tener una oportunidad
más cercana de ser profesional. “Ese es el objetivo que tengo, pero soy
consciente de que hay muchísima competencia -se sincera-. Tienes que estar entre los diez o
quince mejores. Y aun así, siempre es más complicado si no estás en un equipo
filial. En Arabay estando en el mismo equipo y siendo balear, lo veía más
fácil. Pero no es la única cuestión, tienes que hacer una buena temporada.
Y ese es mi objetivo”.
Sin embargo, el principal objetivo de la temporada no está
en la ruta, sino en el velódromo. “Mi preparación está orientada hacia el
Campeonato de Europa sub23, en julio en Cottbus. Pero sé que no es fácil. Estamos seis o
siete corredores con un nivel muy alto y no será fácil hacerse con un hueco.
Además, el seleccionador no me ha visto desde hace mucho tiempo y tengo que
darle motivos”. Por esa razón se plantea correr también las pruebas CL2 de
Valencia, a comienzos de junio. “Me vendrían, además, muy bien como
preparación para el Europeo”, a un mes vista.
Y es que la pista, sigue siendo un objetivo principal en la carrera
de Roca, como nos valora: “Sigo con las mismas ganas de siempre y sobre todo, de quitarme la
espina del pasado año con resultados”.
Una temporada que mañana tendrá otro hito, ya que debutará
con la selección de carretera, en el Gran Premio de Primavera de Ontur. “Nunca
he corrido con la selección de carretera, por lo que estoy muy ilusionado. Saldré
con un rol de gregario, pero con ganas de trabajar. Las carreras de este
tipo me suelen gustar, porque no se me da mal posicionarme. Eso sí, espero
que sea la primera de muchas”, termina.