Nacida en la antigua república soviética
de Kirguiztán, aunque llegó con pocos meses a Alemania, su carrera es sobradamente
conocida: doble campeona olímpica en velocidad por equipos (2012) e
individual (2016) y once ‘arcoíris’ entre 2012 y 2018, en las velocidades y en keirin.
Hasta el día que cambió todo, un choque
contra otra corredora en un entrenamiento en Cottbus que la dejó parapléjica,
paralizada desde la séptima vértebra hacia abajo.
Pero Kristina no se rinde; acepta
su destino con disciplina y confianza. Inspira a un gran número de
personas y las hace valientes para ser fuertes, incluso si su propio cuerpo no
es perfecto. Ella describe los momentos decisivos de su carrera de una
manera apasionante y honesta, siendo optimista sobre cómo recuperó su vida. Cómo
trabaja hoy por las personas con discapacidad y contra las barreras. Y lo
que también es importante para ella.
Para los que dominéis el alemán, el
libro puede conseguirse en la web de la editorial Piper por 20 euros,
incluso con posibilidad de obtener un ejemplar firmado, aunque será traducido al inglés en próximas fechas.
Algunos días malos tendrá, pero me alegro muchísimo de que la ciclista más feliz de los velódromos siga siendo una persona feliz.
ResponderEliminarMuchas gracias, campeona, por éste que es tu logro más importante.